Triplemanía 34 tenía una tarea complicada. La primera noche en Las Vegas había elevado considerablemente las expectativas y faltaba cerrar la celebración en la Arena CDMX. AAA respondió recurriendo a prácticamente todo: regresos, nostalgia, campeonatos, traiciones y caos.

La Copa Bardahl marcó inmediatamente el tono con las apariciones de El Mesías, Texano Jr. y Niño Hamburguesa. Sin embargo, el resultado tuvo un rostro conocido: Omos volvió a ganar el trofeo por segundo año consecutivo.

Triplemanía 34 coronó nuevos campeones

La Catalina terminó después con el histórico reinado de Flammer y conquistó por primera vez el Campeonato Reina de Reinas, cerrando una etapa que superó los 1,100 días.

Psycho Clown y El Carnicero llevaron su rivalidad a una lucha callejera, pero la verdadera sorpresa fue Pagano: regresó aparentemente para ayudar a Psycho y terminó permitiendo que Carnicero lo destrozara, sellando una inesperada alianza.

Rey Fénix, por su parte, sobrevivió a Mini Vikingo, Nathan Frazer y Jack Cartwheel para conservar el Campeonato Crucero. Después llegó uno de los momentos más nostálgicos: Los Perros del Mal aparecieron con “Perros”, de Cartel de Santa, antes de atacar a los cuatro participantes.

Rey Mysterio terminó con el reinado de Dominik

Los War Raiders también perdieron sus campeonatos. El reto abierto fue respondido por Hijo de Dr. Wagner Jr. y Galeno, quienes salieron como nuevos Campeones Mundiales en Parejas.

Pero el caos máximo llegó en el evento estelar. Dominik Mysterio y El Grande Americano utilizaron sillas, interferencias y prácticamente todo lo permitido en una lucha sin descalificación. Aparecieron Los Americanos, JD McDonagh, Omos y Liv Morgan.

Cuando el árbitro quedó fuera de combate, apareció Rey Mysterio con collarín para realizar la cuenta de tres sobre su propio hijo. El Grande Americano conquistó así su primer Megacampeonato de AAA y una celebración con mariachi cerró la noche.

Triplemanía terminó como comenzó: recordando su pasado, construyendo nuevos protagonistas y dejando que el caos hiciera el resto.