El Grand Prix Cycliste de Quebec y el Grand Prix Cycliste de Montreal serán esta semana dos auténticos laboratorios competitivos rumbo al Campeonato Mundial de Ruta del próximo 27 de septiembre.
Quebec abrirá el examen con 206 kilómetros y 2,780 metros de desnivel positivo, sobre un circuito de 10.3 kilómetros que obligará a repetir esfuerzos durante 20 vueltas. Dos días después, Montreal elevará considerablemente la exigencia: 214 kilómetros, 16 vueltas y aproximadamente 4,304 metros de desnivel, un recorrido mucho más selectivo.
Pero más que observar quién levanta los brazos, habrá que analizar cómo llegan Remco Evenepoel, Isaac del Toro, Paul Seixas y Thomas Pidcock a las últimas vueltas.
Ahí estará la verdadera lectura técnica.
¿Quién puede responder a los ataques después de cinco horas? ¿Quién recupera mejor entre ascensos? ¿Quién conserva explosividad en los kilómetros finales? ¿Y quién termina ambas competencias mostrando todavía margen de rendimiento?
Para Isaac del Toro, será una magnífica oportunidad para medirse directamente contra algunos de sus principales rivales. El mexicano ha demostrado que puede desenvolverse en recorridos rompepiernas y soportar carreras de gran desgaste; Montreal, especialmente por sus más de 4,300 metros de desnivel, puede ofrecer una referencia muy clara de su condición rumbo al Mundial.
A dos semanas del arcoíris, incluso una derrota puede dejar mejores sensaciones que una victoria. Lo importante será descubrir quién termina creciendo cuando los demás comienzan a perder fuerzas.
Quebec será el primer termómetro; Montreal, el ensayo general.
El arcoíris se entregará el 27 de septiembre, pero esta semana podremos comenzar a descubrir quién tiene realmente piernas para vestirlo.
















