Los Perros del Mal volvieron a salir de Triplemanía con oro. Daga, Ángel y Berto derrotaron a Psycho Circus y conquistaron los Campeonatos Mundiales de Tercias de AAA. Sobre el papel, parece el paso que necesitaba la nueva versión de la facción.

El problema es otro: todavía no se sienten como Los Perros.

Desde su regreso en junio, WWE y AAA los han presentado como una agrupación destructiva, incluso bajo la frase “Dios perdona, los perros... no”. Atacaron a El Grande Americano y posteriormente a otros integrantes del roster.

Los Perros del Mal necesitan algo más que el nombre

Parte de aquella identidad también estaba fuera del ring. La canción “Perros” de Cartel de Santa se convirtió en uno de sus símbolos, mientras el liderazgo del Hijo del Perro Aguayo transmitía una actitud rebelde que hacía sentir que cualquier combate podía terminar en caos.

La versión actual tiene elementos del pasado —Daga y los sobrinos de Héctor Garza, Ángel y Berto—, pero todavía luce más como una facción de rudos tradicional que como un grupo dispuesto a ir a la yugular.

Ni ganando en Triplemanía parecieron dominantes

La propia victoria titular refleja el problema. Psycho Clown abandonó la lucha persiguiendo a El Carnicero, dejando un 3 contra 2, además de Karmen Petrovic en ringside. Aun con esa ventaja, Murder y Dave mantuvieron el combate competitivo hasta la interferencia final de Karmen.

Los campeonatos pueden ayudar a reconstruirlos. Pero si WWE pretende convertir nuevamente a Los Perros del Mal en una marca fuerte, necesita recuperar algo que ningún cinturón entrega automáticamente:

la sensación de que cuando aparecen Los Perros, las reglas dejan de importar.