Mike, el Babuino y Santi son los protagonistas del podcast deportivo denominado: Pláticas del Mal. Pasaron de un momento a otro de ser uno de los programas más vistos en redes sociales a perder sus patrocinadores, quedarse sin una buena porción de sus seguidores, enfrentar posiblemente una demanda por parte del Deportivo Cruz Azul y a ser la piñata —la funa— y escarnio nacional en medios de comunicación tradicionales y por comentaristas deportivos que antes les alababan por su “autenticidad e irreverencia”, y hasta generaron que dependencias del gobierno federal les señalaran por violencia de género… ¿Este será el fin del podcast? Yo lo dudo y explicaré el porqué de mi duda razonable.
Pareciera que nadie en su sano juicio se atrevería a defender tan irresponsables y misóginos comentarios dichos por Santiago, y yo no lo haré (aunque sí he visto que han salido algunos personajes a defender lo indefendible); sin embargo, quiero poner en contexto algunas aristas en esa coyuntura, no de lo comentado por Santi, sino del mismo programa, es decir, ¿qué se esperaba de un programa/podcast que su mayor “atractivo” parte de su supuesta irreverencia, cayendo muchas veces en la irresponsabilidad y la generación de críticas hacia jugadores y equipos centradas en lo ramplón y pasión desmedida, y no en el análisis objetivo deportivo? Y aunque en algunas ocasiones debo confesar que me gustaron algunas de las opiniones generadas, la realidad es que en general el programa va de una serie de insultos sin nada de filtro entre los protas e invitados contra quien sea.
No vengo a juzgar desde una supuesta superioridad moral si su contenido es bueno o malo. Los hechos recaen en que a muchas audiencias les gusta ese estilo, que muy pocas veces dista de lo que actualmente tratan de hacer las y los —especialistas deportivos serios— de cualquier medio. Lo que se debe calificar y repudiar es la misoginia con la que se refirieron a las azules, porque lo dicho fue desmedido, equivocado e irresponsable por parte de Santiago, de lo cual ya se ofreció una disculpa por parte del podcast; sin embargo, lo que veo es que, para que sea creíble (la disculpa), deberá pasar por un cambio radical el programa, cuestión que solo el tiempo les dará o no la razón para saber sobre la sinceridad de su perdón.
En ese orden de ideas, y viendo el contenido que actualmente están subiendo después de la funa, pareciera que no cambiarán su estilo y dos que sobrevivirán a esa crisis, ya que sus números no han bajado y se encuentran sus redes plagadas de mensajes de apoyo y minimizando lo acontecido, nada raro en una cultura machista como la nuestra que muestra solidaridad ante algo altamente reprobable.
Deseo que evolucione el contenido del programa por el bien de los mismos protagonistas que han mostrado esbozos de talento en la crítica deportiva y que aprendan que una pasión desmedida puede ser el fin de sus carreras. De igual manera, sería importante que las plataformas de social media regulen este tipo de contenido, porque no puede ser que las violencias hacia las mujeres se sigan reproduciendo sin consecuencias para quienes la ejerzan; como mínimo castigo deberían cancelarles el canal. ¡Nos leemos pronto!
















