Ya lo de Argentina a nivel selecciones es más que un escándalo, porque el escándalo original (a los que no son tan seguidores de este deporte) viene desde el Mundial de Brasil 2014, desde las siembras para las llaves en segunda ronda, e incluso fase de grupos, del lado argentino del 45 en el ranking mundial hacia todavía lugares menos competitivos; se me vienen a la mente Bosnia, Irán, Jordania, Cabo Verde, Egipto y más (con todo el respeto que dichos países merecen), los arbitrajes de auténtico escándalo, y aun así fueron eliminados en 2014 y 2018. Vamos, con los festejos del ya impresentable zar de la FIFA, Gianni Infantino, cuando Argentina y Messi logran algo bueno, en contrapartida con sus lamentos cual tragedia griega cuando Argentina comete algún yerro, bastaría para ser el gran escándalo internacional histórico.

El número de penales marcados en favor de Argentina es exponencial y obscenamente alto desde el Mundial 2014 hasta el que aún se practica; se les tolera de todo, abusos con temas racistas y violencia (verbal y física) incluidos, sin que haya consecuencia alguna, ni para jugadores, cuerpo técnico, aficionados o periodistas deportivos (unos ofenden a pueblos enteros sin que nada suceda).

El señor Messi (un experimento de laboratorio, para el despistado que aún no lo sepa) puede insultar, meter faltas con juego brusco grave y, prácticamente, lo que sea; es decir, goza de total impunidad, pero hacia él, nada; ¿no han pensado sus poco brillantes fans que si a un Pelé, Platini o Maradona los hubieran los arbitrajes cuidado así, cual bailarina de cristal, habrían ganado cuatro mundiales cada uno?; ¿no han visto videos de los tiempos del futbol de esos auténticos cracks? Incluso hoy, CR7 se despide de los mundiales con un lacónico y poco velado “Me voy con la conciencia tranquila”; quien no entiende ese mensaje o es un fanático o es un imbécil, porque es obvio que Cristiano Ronaldo nunca gozó ni de un 10% de esa protección cupular corrupta.

Y, a pesar de los rivales, en el papel, muy débiles, han estado siendo superados en la cancha, pero sus jugadores estrella han sido tanto el cuerpo arbitral como el equipo del VAR en cada partido. Bien, hoy al parecer, al haber acuchillado el establishment futbolero a Egipto, el mundo al parecer comienza a despertar, a darse cuenta de lo de hace años más que evidente, y ante esto solo queda un camino: que cese cualquier tipo de ayuda cubierta de estiércol corrupto que amenaza ya incluso con matar al futbol en lo poco que queda de la justa planetaria; en lo personal, un partido más con injusticias en favor de la Argentina, y abandono para siempre mi afición pambolera de, literalmente, décadas; y ojo, que estoy cierto de que muchos millones ya hoy piensan en el mismo sentido.