Por semanas oiremos a los oráculos de los errores hablar y hablar sobre la derrota de la Selección Mexicana de Futbol. Se hablará de las formas, de los errores y de la desconcentración de los jugadores que en cinco minutos ya los tenían 2 a 0 y con el sentimiento que les iban a meter 5 goles más.
Muchos otros se burlarán del mantra de “¿Y si, sí?”. Así como se burlaron del “Sí se puede”. Que si la liga no tiene un proyecto para los jovenes, que si no hay ascenso y descenso, que se juega con mucho extranjero... Y un montón de cuentos chinos para intentar explicar el juego del domingo.
Los comentaristas hambrientos de clicks buscarán subirse al tren de director técnico de sillón y darán sus opiniones. Fracaso o no, despedida o no, la Selección Nacional de México llegó igual o más lejos que muchos consagrados que tienen todo lo que dicen que le falta al tricolor.
Perdieron equipos que todos sus jugadores juegan en Europa. Perdieron equipos con nacionalizados y no nacionalizados. Perdieron equipos con genotipos más atléticos que nuestros seleccionados. Si todo esto cancela cualquier comentario, ¿cómo jodidos podemos avanzar mas allá del Quinto Partido?
Sí, tiene que haber generación de jugadores y que estos tengan las ganas de ponerse la verde con orgullo, pues en los últimos dos mundiales se degrado mucho pertenecer al tricolor. Apertura para la búsqueda de “mexicanos” y jugadores que quieran jugar por México fuera de nuestras fronteras y en nuestra liga. Muchas competencias internacionales, jugadores en las mejores ligas del mundo y una visión clara de lo que se quiere lograr.
¿Por qué Argentina tiene tanta fuerza en el futbol actual? La principal razón es que se la creen. Ellos saben que su camiseta pesa, así como lo sabían los alemanes y así como lo saben los ingleses.
México contra los históricos siempre será el underdog hasta que se crea que puede más. Solo hay que ver el juego de ayer donde presentan una gráfica super interesante que marca el tiempo que los equipos tienen la pelota. Ayer la gráfica se pinto totalmente de verde y lo poco que pintó blanco fue por los tres contra golpes de los ingleses que acabaron en la portería.
México tiene excelentes exponentes en los deportes individuales, esta Isaac del Toro, que pinta para ser el mas grande ciclista de todos los tiempos. El equipo mexicano de Triatlón mixto ganó la medalla de oro en el campeonato de las Américas en Chile. Pato O’Ward gano la carrera de Mid Ohio en la Indy Car. Debería de haber una manera de pasar ese gen ganador a los futbolistas mexicanos, ya será tarea de Rafa Márquez y su preparación para la clasificación del próximo mundial.
¿Qué dejó la Selección de México en estos días? Pues nos dio un mes de tranquilidad mental de disputas políticas y violencia. Se juntaron los fifis con los no fifis en una misma voz por un tiempo. Nos convertimos en los “más odiados” de América Latina pues descubrimos que los ecuatorianos no nos quieren y los argentinos tampoco. Es difícil que las derrotas sean dulces, pero creo que este si lo fue porque se perdió con la cabeza hacia arriba y dándolo todo.
Mi lado tóxico panbolero, esa voz que tengo en la cabeza y odia a los rivales, no se prendió con México porque se vio que los ingleses sudaron más de lo que pensaban. De los comentaristas y opinólogos deportivos me quedo con las declaraciones de Jude Bellingham que le da la justa medida a lo que pasó en el partido y a lo aguerridos que fueron los de México.
Se perdió, pero esta vez fue diferente. No fue con un penal inexistente, no fue con una entrega de partido contra los argentinos, fue jugando y haciendo que el mejor jugador de Inglaterra fuera el portero que sacó casi todo.
Ojalá que esta identidad mexicana se quede y, quién sabe, para el próximo mundial quizá pasemos del Quinto Partido.
¡Ánimo!
















