Hay momentos en la vida de un país que se sienten diferentes. Este Mundial 2026 es uno de ellos. Ser co-anfitriones junto a Canadá y Estados Unidos no es solo organizar partidos, es tener la oportunidad de vivir la Copa del Mundo en nuestra propia casa, con nuestra gente, con nuestro calor y con la esperanza de que esta vez sí, esta vez el Tri levante la copa que tanto hemos soñado.

Lo sentimos en la piel. Cada vez que suena el himno, cada vez que la afición llena el Estadio Ciudad de México, nos recorremos un escalofrío. Porque no es cualquier torneo. Es el nuestro. Es la tercera vez que México recibe al mundo, y todos cargamos con esa ilusión profunda de que esta generación, este equipo, esta oportunidad única, sea la que nos dé la gloria que tanto merecemos, con la que tantas veces hemos soñado.

Miro a este plantel y veo el reflejo de lo que somos, apasionados, entregados, dejando todo para lograr nuestros objetivos. Tenemos de todo en este mundial; Hay experiencia en las espaldas de Guillermo Ochoa, que está viviendo su sexto Mundial, un récord que pocos en el mundo pueden presumir. Hay frescura y pasión en el joven Gilberto Mora, de solo 17 años de edad, es el mexicano más joven en pisar un Mundial. Hay goles y jerarquía en Santiago Giménez, Raúl Jiménez y Julián Quiñones. Hay garra en Edson Álvarez, que sigue siendo el motor y el corazón del medio campo.

¡Uffff!, y cómo no sentir un orgullo especial, ese que nos hace la piel chinita y que sentimos que se nos desborda la emoción, cuando veo a nuestros dos sonorenses defendiendo la portería con todo el corazón de su tierra: César Montes, de Hermosillo, que incluso ha llevado el gafete de capitán en este torneo, y Johan Vásquez, de Navojoa. Dos muchachos de Sonora que están levantando el muro del Tri y que nos recuerdan que este equipo también lleva el acento del norte, la fuerza del desierto y el orgullo de un estado que hoy está de moda.

Esta selección tiene un promedio de 28 años de edad, más de la mitad de sus jugadores compitiendo en Europa y una mezcla perfecta entre veteranos y talento fresco. Ya clasificaron a octavos de final con paso firme y hoy, 5 de julio, vuelven a pisar el Estadio Ciudad de México para enfrentar a Inglaterra. La ilusión está intacta. La creemos posible. La queremos con todo, el ¿y si sí?, retumba en todos los rincones de nuestra querida tierra.

Porque ganarlo aquí, en casa, sería algo más que un título. Sería cerrar un ciclo de casi cien años de intentos, de casi llegadas y de corazones rotos. Sería para nuestros hijos, para nuestros padres, para toda esa gente que ha creído en el Tri incluso en los momentos más difíciles. Queremos ganarlo. Lo deseamos con una fuerza que se siente en el pecho. No es solo futbol. Es identidad. Es historia. Es la oportunidad que la vida nos está dando de vivir algo que muchos creían imposible.

Y mientras soñamos con eso, también tenemos que ser conscientes de cómo vivimos esta fiesta. La pasión mexicana es hermosa, pero también puede ser desbordada. Por eso hoy más que nunca me sumo a la petición que nos hacen los tres niveles de gobierno, la FIFA, incluso nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de que celebremos con el alma, pero también con la cabeza. Que vivamos cada partido con toda la intensidad del mundo, pero sin violencia, sin excesos que empañen lo que estamos construyendo.

Queremos un festejo con saldo blanco, un Mundial que sea recordado por los goles del Tri y por la madurez de su gente. Que el mundo vea a México apasionado, sí, pero también respetuoso y unido, cuídate porque tu familia te espera en casa, porque queremos que sigas disfrutando de este maravilloso mundial que todavía nos tiene sorpresas y la jugada final el próximo 19 de julio en Estados Unidos.

Este es nuestro momento. El Tri está en la cancha dando todo, y nosotros, desde las gradas, desde las calles, desde el alma, estamos con ellos. Porque ganarlo en casa no sería solo un sueño cumplido… sería la historia que siempre quisimos contar. ¡Vamos México! Que esta Copa sea la nuestra. Con todo el corazón. Con toda la fuerza. Con todo el deseo que nos quema por dentro. Abrazo tricolor de pasión por el futbol.

@cpjannybarrera