Con una muy buena actuación de varios de los elemnentos de la Selección Mexicana, Javier Aguirre rompió su maldición en mundiales y logró llegar al famoso “quinto partido”, nombre que, por cierto, bautiza a este portal.

Sin embargo, ante el aumento de equipos producto de las mentes maestras de la FIFA y su presidente Gianni Infantino, el quinto partido ya no es el llegar a cuartos de final, sino a octavos. Por lo mismo, hay que celebrar, pero con calma.

Más allá de la posibilidad real de poder dar un salto de calidad ante Inglaterra en casa, cómo mexicanos debemos comenzar a aprender cómo llevar a cabo una celebración masiva sin que existan pérdidas humanas que lamentar.

Con la confirmación de dos muertos por asfixia y uno por presunta sobredosis, tenemos que reflexionar que más allá de los triunfos sobre una cancha de futbol, las vidas humanas son lo más valioso que tenemos en nuestro país.

Ante una multitud de más de un millón de personas celebrando en el Ángel de la Independencia y cientos de miles más alrededor del país, no hay poder que valga, por lo que nos corresponde a nosotros mismos evitar estos lamentables incidentes que empañan la fiesta deportiva.