Richard Carapaz volvió a demostrar por qué es uno de los grandes escaladores del ciclismo mundial. El ecuatoriano conquistó con autoridad la etapa 18 del Tour de Francia, entre Voiron y Orcières-Merlette, sobre un recorrido de 185.2 kilómetros y 3,900 metros de desnivel positivo, regalándole al EF Education-EasyPost una victoria memorable y a Latinoamérica un motivo más para celebrar.
La “Locomotora del Carchi” lanzó un ataque en solitario que nadie pudo responder. Con su característico pedaleo firme y su capacidad para sufrir en la montaña, dejó atrás a Mauro Schmid (Jayco AlUla), quien terminó segundo, mientras Matteo Jorgenson (Visma-Lease a Bike) completó el podio de la jornada.
Fue una etapa de auténtica supervivencia. Los corredores enfrentaron temperaturas superiores a los 30 grados centígrados, un calor sofocante y un viento cambiante que endurecieron todavía más una jornada con cinco puertos de montaña. En estas condiciones, cada aceleración se paga cara y cualquier esfuerzo innecesario puede convertirse en minutos perdidos cuando se lucha por el podio del Tour.
Precisamente por ello, los grandes favoritos optaron por la prudencia. A pesar del exigente recorrido, Tadej Pogacar, Remco Evenepoel, Isaac del Toro, Paul Seixas y el resto de los aspirantes a la clasificación general cruzaron la meta juntos, a 4 minutos y 30 segundos del vencedor, sin lanzar ataques decisivos. Más que una tregua, fue una demostración de inteligencia táctica: todos reservaron fuerzas para el momento en que realmente se decidirá el Tour.
Todo indica que la batalla definitiva llegará en el legendario Alpe d’Huez. Los favoritos aún disponen de dos oportunidades, viernes y sábado, para romper el equilibrio y definir las posiciones del podio en París. Allí ya no habrá espacio para las especulaciones: será el terreno donde solo sobreviven las piernas más fuertes y las mentes más resistentes.
Mientras ese duelo esperado llega, el día pertenece por completo a Richard Carapaz, al EF Education-EasyPost y a toda Latinoamérica. En un Tour dominado por gigantes, el ecuatoriano recordó que el coraje, la paciencia y el talento también escriben páginas inolvidables en la historia del ciclismo.















