No aparece en las alineaciones, no utiliza tachones y tampoco entra a la cancha, pero forma parte del recorrido de la Selección Mexicana desde hace casi dos décadas.
Eustaquio “Taqui” Garduño es el conductor oficial del autobús del Tricolor, el hombre encargado de llevar a jugadores y entrenadores rumbo a concentraciones, entrenamientos y partidos.
Mientras los futbolistas se preparan para buscar la victoria durante 90 minutos, él cumple una misión indispensable fuera del terreno de juego: conducirlos de manera segura por el camino hacia la gloria.
El hombre detrás del volante del Tricolor
Garduño suma más de tres décadas trabajando en ADO y cerca de 20 años como conductor de la Selección Mexicana.
Durante ese tiempo ha trasladado a distintas generaciones de futbolistas, entrenadores y cuerpos técnicos. Ha vivido desde el volante la tensión previa a los partidos, la concentración del equipo y la ilusión que acompaña cada recorrido.
“Para mí esto no es solo manejar, es llevar las ilusiones de todo un país. Cuando los jugadores suben al autobús, mi prioridad es que se sientan seguros y tranquilos para que solo piensen en ganar. Ellos juegan en la cancha, pero el viaje hacia el triunfo empieza con nosotros al volante”, explicó.
Su trabajo requiere mucho más que conocer una ruta. Cada traslado demanda puntualidad, discreción, coordinación y precisión para que el equipo pueda concentrarse únicamente en competir.
Casi 20 años conduciendo los sueños de México
La historia de “Taqui” Garduño con el Tricolor forma parte de la alianza que ADO mantiene con la Selección Nacional de México desde 2007.
Durante 19 años, la empresa ha sido el transporte oficial del combinado nacional y en el Mundial de 2026 alcanzó su quinta Copa del Mundo consecutiva acompañando al equipo mexicano.
A lo largo de los distintos procesos deportivos, ADO ha recorrido más de un millón de kilómetros junto a las selecciones nacionales y realiza más de 120 servicios especializados al año para sus diferentes categorías.
La operación incluye un autobús dedicado exclusivamente al Tricolor, además de unidades de soporte disponibles durante todo el año.
El viaje comienza antes del partido
Antes de cada encuentro hay un recorrido que no aparece en las estadísticas.
Comienza cuando los jugadores suben al autobús, ocupan sus lugares y dejan atrás el hotel o el centro de entrenamiento para dirigirse al estadio.
Al frente de ese trayecto está “Taqui”, pendiente del camino y responsable de que la Selección Mexicana llegue a su destino con seguridad y tranquilidad.
Porque la historia del Tricolor no solo se escribe dentro de la cancha. También se construye durante los kilómetros previos, con un “jugador” que no toca el balón, pero que lleva casi 20 años conduciendo a México hacia la gloria.
















