El equipo de todos, o al menos así nos lo hacen creer, ya se estrenó con el flamante director técnico Rafael Márquez. Nos han hecho creer o al menos entender que es la continuación de un proceso que no dio más que cualquier otro proceso anterior.

Ya fuera de la euforia del Mundial, saliéndonos un poco del “y si sí”, quedamos las personas que sí nos gusta el juego de la pelotita y que podemos ver un poco más objetivamente los resultados dejando un poco fuera las emociones. ¿Será Rafa Márquez la mejor opción?

Empezamos un poco con el pie izquierdo y con una pregunta tendenciosa de la prensa. La pregunta de si México podría jugar como el Barcelona, a lo que respondió Rafa que no se tenía la materia prima podría ser un preámbulo de la primera excusa del flamante ex auxiliar técnico de Javier Aguirre. Si algo copió Rafa de los catalanes es un poco la arrogancia que tienen por personalidad o genética.

Obvio, México no jugará como el Barcelona pues el Barcelona tiene una escuela de fuerzas básicas muy bien establecida y un programa de scouteo impresionante que ha llevado a sus filas a uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, si Lio Messi.

Entiendo que el puesto de la Selección Mexicana es más bien tribunero que de resultados. La gente difícilmente abucheará a esta Selección pues está uno de los jugadores que mayor renombre le ha dado a México en el extranjero. Tiene como auxiliar al jugador más consistente que ha estado en Europa después de Hugo Sánchez, Andrés Guardado, y vine como sucesor de DT más inflado del futbol mexicano, Javier Aguirre.

Rafa tiene la materia prima para ganar todos los campeonatos que dispute México en su zona como lo hizo el DT de Barcelona y el peor entrenador que ha tenido el Tricolor, Tata Martino. Tiene varios jugadores en desarrollo en Europa y podría tener algunos mas si Aguirre se lleva a algunos al Valencia en la ventana de fichajes de diciembre.

Geográficamente, México se ha beneficiado de que los rivales de la zona tengan un desarrollo pequeñito en comparación a lo que tenemos en el país y esto seguirá. Estados Unidos ya llegó a su tope futbolístico, que está unos escalones (no muchos) debajo de México. Canadá ya fue y no creo que en este ciclo se acerque a lo que hizo el ciclo del Mundial de Norteamérica. Costa Rica, será interesante pero no creo que sea algo de locura. Rafa tiene la tarea hecha con la Selección que debe de ganar todo de manera sencilla.

Si nos invitan a la Copa América, quedar entre los primeros lugares debería de costar un poquito, pero mejor que varias selecciones sudamericanas sí somos. México está solo por debajo de Brasil, Argentina y Colombia. Los demás, Uruguay incluido, no deberían de ser tan complicados para México.

Rafa está en un mundo feliz donde no tendrá la presión de un club o de una Selección de las que si tienen más obligación de llegar más lejos en los juegos y campeonatos en los que participa. Empezaremos a escuchar frases trilladas como “la selección tiene la personalidad del entrenador”.

La Selección no tiene la materia prima del Barcelona pero tampoco tiene al entrenador del Barcelona ni al auxiliar del Barcelona que, por cierto, es malísimo “Fuera Torrent”. La carrera de Rafa Márquez como entrenador es la siguiente:

-DT del RSD Alcalá equipo de la categoría de Cadete A paso necesario para poder obtener su certificación de entrenador.

-DT del Barça Atletic , equipo de la tercera división de España.

-Auxiliar técnico de la Selección Mexicana.

No tenemos al DT del Barcelona ni al auxiliar técnico ni a un DT que haya dirigido en Primera División de ninguna liga del mundo mundial. Rafa Márquez acompañó a Aguirre en el proceso mundialista que pudo haber sido muy enriquecedor pero no garantiza absolutamente nada.

Yo como usted y muchos aficionados de la Selección Mexicana esperamos a una Selección con garra y que dentro de las capacidades del equipo logré resultados que pasen del Quinto Partido. ¿Lo logrará Rafa? Esperemos que sí. Un gran jugador no siempre es un gran técnico esperemos que Rafa, como técnico, se parezca mas a Zidane que a Maradona.

¡Ánimo!