La designación de Atlixco, Puebla, como sede del Campeonato Mundial UCI de Mountain Bike Maratón 2029 es una magnífica noticia para el ciclismo mexicano y merece celebrarse en toda su dimensión. La UCI confirmó oficialmente la sede durante su Congreso en Montreal. (UCI)

Sin embargo, ante algunas referencias que presentan este acontecimiento como “el primer Campeonato Mundial de Ciclismo en México”, vale la pena hacer una precisión histórica, no para restarle mérito a Puebla 2029, sino precisamente para reconocer el camino que nuestro país ya ha recorrido.

México ya ha sido sede de Campeonatos Mundiales UCI.

En 1980, la Ciudad de México recibió el Campeonato Mundial Juvenil de Pista y Ruta, disputado en el Velódromo Olímpico Agustín Melgar, y en el periférico el gran fondo y la contrarreloj por equipos en el paseo Tollocan en Toluca, estado de México.

En la pista, Manuel Youshimatz conquistó la medalla de bronce en la carrera por puntos. Que después en 1984 fuese medallista de bronce en los Olímpicos de Los Ángeles.

Lo recuerdo especialmente porque tuve la oportunidad de vivir aquella época de cerca. Fue una generación que demostró que México podía recibir a los mejores jóvenes ciclistas del mundo y organizar una competencia de esa magnitud.

Veintisiete años después, en 2007, Aguascalientes volvió a colocar a México en el mapa mundialista, al recibir nuevamente el Campeonato Mundial Juvenil UCI de ruta y pista. La ciudad de Aguascalientes fue sede nuevamente y ahí la capitalina Jenny Rios fue medallista de plata en la carrera de puntos.

Por eso es importante cuidar las palabras.

Un Campeonato Mundial Juvenil también es un Campeonato Mundial. Cambian las categorías, las disciplinas y la dimensión mediática, pero forman parte de la historia oficial del ciclismo internacional.

Ahora llegará Atlixco, Puebla 2029, con el Mundial UCI de Mountain Bike Maratón, y será otro capítulo extraordinario para nuestro país.

Celebrémoslo como merece. Que Puebla organice un gran Mundial y que esta designación abra nuevamente las puertas para traer a México más campeonatos internacionales de primer nivel.

Pero celebremos también nuestra memoria.

Puebla 2029 no necesita borrar el pasado para hacer historia. Al contrario: su grandeza aumenta cuando entendemos que continúa un camino que México comenzó hace casi medio siglo.

La historia mundialista del ciclismo mexicano no empieza en 2029.

Viene desde 1980, continuó en 2007 y en Puebla escribirá un nuevo y extraordinario capítulo.