Sin Tadej Pogacar, el Mundial se presenta abierto. Evenepoel, Del Toro, Seixas, Van Aert y compañía llegan con argumentos para pelear por el título.

Montreal será escenario el próximo 27 de septiembre de una batalla abierta por el maillot arcoíris. Sin Tadej Pogacar en la línea de salida, el Campeonato del Mundo tendrá un nuevo monarca y varios candidatos llegan con posibilidades de conquistarlo.

El recorrido será un juez implacable: 273.7 kilómetros y 3,803 metros de desnivel positivo, con doce vueltas al circuito final de Mont-Royal. Más que una gran montaña, será la acumulación de esfuerzos la que termine seleccionando a los más fuertes.

Bélgica presenta dos cartas de enorme peso: Remco Evenepoel y Wout van Aert. Remco posee las características para atacar desde lejos y sostener esfuerzos prolongados, mientras Van Aert tiene una peligrosa combinación de resistencia, potencia y velocidad para resolver la carrera si llega con los mejores a los kilómetros finales.

México tendrá sus esperanzas depositadas en Isaac del Toro. El de Ensenada llega fortalecido después de su extraordinaria temporada y, sobre todo, tras demostrar hace unos días que sabe ganar en Montreal al imponerse en el Grand Prix por delante del francés Paul Seixas.

Pero ahora será diferente.

Del Toro dejará atrás la poderosa estructura del UAE Team Emirates-XRG para vestir el uniforme de México. En un Mundial se corre por selecciones nacionales y aquellos que habitualmente son sus compañeros serán ahora rivales. México no posee la profundidad de Bélgica, Francia u otras potencias europeas, por lo que Isaac deberá correr con inteligencia: guardar piernas, evitar responder a todos los movimientos y elegir perfectamente el momento para atacar.

Francia también tendrá una carta importante en Paul Seixas. El joven francés ya comprobó frente a Del Toro que puede ser protagonista sobre este terreno y ahora tendrá detrás una selección capaz de ofrecerle mayores alternativas tácticas.

Y cuidado con quienes esperan agazapados.

Mathieu van der Poel, Thomas Pidcock, Juan Ayuso, Enric Mas, Jhonatan Narváez o Richard Carapaz pueden aprovechar la vigilancia entre los principales aspirantes para lanzar un movimiento capaz de cambiar la carrera.

Ese es precisamente el encanto de un Campeonato del Mundo: no siempre gana el corredor que parece más fuerte, sino quien sabe gastar sus fuerzas en el momento correcto.

Montreal tendrá un nuevo campeón mundial.

Y para México existe una circunstancia que hace especial esta edición: Isaac del Toro llegará al 27 de septiembre no solamente con la ilusión de pelear por el arcoíris, sino con la certeza de que ya sabe lo que significa levantar los brazos en Montreal.