Creo que el momento que vive la humanidad no es el propicio para un evento de las dimensiones de un Mundial de futbol. Lo peor que ha hecho la FIFA es americanizar el espectáculo copiándose las maneras de hacerlo como si fuera un Super Bowl y no la Copa del mundo.
La Copa se empieza a jugar desde que comienzan las eliminatorias y la verdad las de este Mundial fueron bastante cansinas. Con tantos clasificados y con tantas combinaciones para que las selecciones llegaran a disputar el Mundial, pues todo mundo se pierde. Cuarenta y ocho selecciones nacionales compitiendo por la copa cuando los candidatos al final son muy pocos. De esas 48 podemos contar con los dedos de una sola mano los posibles candidatos. España, Francia, Portugal, Brasil y Argentina... y de ahí puros buenos deseos.
Para ser el último Mundial de Cristiano Ronaldo y Messi no hay el suficiente ruido. Y para ser un Mundial que se celebra en México no veo que la gente se vea emocionada. Aún hay jersey de la Selección Mexicana en las tiendas. Los niños empiezan con el album Panini que en muchas selecciones no tiene a los que sí van a ir al Mundial (Grazie mille, Vasco, dirían los italianos). Algunos de los países involucrados en guerra, otros invadidos y los anfitriones con un montón de broncas.
Al final la gestión de Gianni Infantini, hace que extrañemos a Joao Havelange o a Joseph Blatter a pesar de lo corrupto de sus gestiones. No sé si sea mi edad o otra cosa, pero siento que el futbol se siente menos futbol, aunque ahora sea más Mundial que antes.
Con estrellas del tamaño de Messi y de CR7 parece imposible que este Mundial no sepa. Y no sé si sea porque la mayoría de los juegos se llevan a cabo en Estados Unidos. En México los políticos han hecho gran rollo para los pocos partidos que se jugaran. Nueve partidos en el Estadio Azteca, 4 en el Akron y 4 en el de Rayados. La justificación de los gastos en publicidad y promesas de construcciones hacen un poco ilógico. En 1986 ,solo en Monterrey se jugaron 8 partidos con un Mundial con muchos menos juegos y no hubo todo el rollo que ahora se está haciendo. ¿México ante el mundo? En esta ocasión, con el Mundial compartido, no creo que esto sea vitrina.
Habiendo tantos partidos, parece increíble que los precios que se pagan por ir a los partidos sobrepasen y por mucho el ir un partido de la liga local. Por ir a ver el partido Cruz Azul-Chivas en el estadio Banorte, el boleto más caro cuesta 3,250 pesos. Para el partido inaugural del Mundial, según datos oficiales de la FIFA, en categoría 1 los boletos cuestan 18 mil pesos por un solo lugar. Imagine pagar 5.5 veces más por decir que estuvo en la inauguración del Mundial y subir fotos a su Instagram. Los precios de los boletos de la FIFA no tienen nada que ver con la realidad de México y mucho menos con la realidad de muchos de los países que juegan. La entrada más cara de un partido regular de liga en el Santiago Bernabéu anda por los 280 euros que son como 5,600 pesos, la entrada para el juego de México–Sudáfrica todavía es 3 veces más cara.
Me imagino que los precios de las entradas se ajustaran dependiendo del juego, pues no todos los juegos son como para que te mueras por ir. He comentado en mi circulo cercano que no se me hace lógico pagar esas cantidades de dinero por entradas para ver un partido de futbol. Con el precio de esos boletos te compras, fácilmente, un sistema de sonido y una buena pantalla y armas una fiesta con la familia y amigos.
No sé si los precios, la sobreexplotación de ciertos políticos o enterarnos que muchos de los que van al Mundial no es por amor al juego sino por presumir que fueron, es lo que hace que no se sienta el ambiente de futbol en el país.
También tiene que ver con la lejanía que ha tenido últimamente la Selección Nacional de los escenarios locales, y de como hubiera podido manejar ese acercamiento para que el país estuviera mas en sintonía con este evento.
Pienso que un Mundial con 48 selecciones hace que no sea tan atractivo. Pienso que el acuerdo donde la mayoría de los juegos son en Estados Unidos también no les importa tanto el futbol y donde la polarización ha hecho que las visitas de extranjeros no sean tan bien vistas por los americanos hacen que este Mundial sea incomodo y que se sienta como un gran experimento social apunto de explotar.
Solo hay que ver la publicidad de los grandes patrocinadores del Mundial. Coca Cola en tiene en su bebida de dieta a una película de Meryl Streep. Otros patrocinadores tienen películas y muchos se están esperando a que falten días para sacar la verdadera publicidad mundialista.
En México nos peleamos porque no van los jugadores de nuestros equipos en lugar de ponernos la camiseta de los que sí van a ir. No sé, sigo sin sentir el ambiente mundialista. Quizá en las ciudades de México donde se están haciendo obras o maquillando para que los extranjeros vean las ciudades bonitas se note (aunque sea de manera negativa) el Mundial. Ponerse a pintar ajolotes en los pasos a desnivel de la CDMX o pintar las columnas del metro de Monterrey hacen que el caos vial aumente y muchos nos ponemos a pensar que en que ya se acabe el Mundial antes de que empiece.
¿Usted qué piensa?
¡Ánimo!














