El americanismo más recalcitrante es fastidioso, engreído y (bastante) vulgar, pero sobre todo son malos perdedores, y perdonarán mi recatado francés, estimados lectores, pero muchas y muchos de ellos representan a la afición más —castrante e insoportable— del futbol mexicano y, sin temor a equivocarme, hasta de la región, solo comparada con algunos hinchas argentinos que son igual de insufribles por natura y que parecen competir por el premio de la hinchada más odiosa (y odiada).

La derrota del América contra los Pumas en esta liguilla dejó en claro varias situaciones dignas de comentar: en primer lugar, que la peor versión del equipo de Coapa en varios años casi le pasó por encima a la mejor versión de los de CU, cuando menos de esta década; es decir, el América que pasó a los cuartos de final de “panzazo” con un torneo para olvido fue superior futbolísticamente que los “superlíderes” del torneo que alcanzaron a pasar a semifinales gracias a un empate. Así que también los Pumas no tienen mucho que festejar; en su lugar deberían estar preocupados porque el Pachuca viene pateando bien la bola.

En segundo lugar, lo antes mencionado no le quita mérito al avance a semifinales de los Pumas, pero es bastante molesta e incómoda la pésima actitud con la que la afición, sus jilgueros de los medios y también la directiva del América salen a vomitar una sarta de majaderías y tonterías por todos lados, que lo único que resalta es su rancio y deplorable actuar antideportivo y corroborar la malísima afición que son ante una derrota. ¿Dónde quedó la grandeza de los tricampeones? Por favor, señoras y señores americanistas, entereza y dignidad en el fracaso, eso es lo que los hace ser grandes, no acumular triunfos (en su mayoría robados o comprados) en sus vitrinas.

En ese mismo sentido y como tercer lugar, es relevante recalcar el hecho de que las y los americanistas están pidiendo el despido inmediato de André Jardine, pero ¿qué este hombre no fue el responsable intelectual del tricampeonato del América, como para que sea tratado como vil papel de baño? Qué injusta y malagradecida es la afición y la directiva si deciden correrlo a pesar de todo lo que ha hecho por ese club. Si bien es cierto que a los equipos grandes como al América se les debe exigir el campeonato cada torneo, ya sea por nómina o por tradición, la realidad es que no todo es culpa de su DT, ¿o a poco Jardine cobró el penal que falló Henry Martin? Ser una mejor afición no implica no molestarse e inconformarse con los resultados obtenidos por tu equipo, pero siempre requiere de mejores seres humanos que acompañen con honorabilidad a sus equipos. ¡Nos leemos pronto!