La etapa 13 del Tour de Francia dejó una lección táctica más que deportiva. Tras 205 kilómetros recorridos a un impresionante promedio de 50 km/h, una fuga de más de cincuenta corredores llegó a sacar 8 minutos y 27 segundos de ventaja. Esa libertad permitió al británico Thomas Pidcock (Pinarello Q36.5) ascender del décimo al cuarto lugar de la clasificación general. La victoria fue para Mauro Schmid, seguido de Harold Tejada y del propio Pidcock.

Muchos cuestionarán por qué el UAE Team Emirates XRG permitió esa diferencia, pero la respuesta la dio Mauro Gianetti: “Nuestro objetivo es llevar a Tadej Pogacar con el maillot amarillo hasta París. Si podemos mantener a Isaac bien ubicado en la general, perfecto, pero no a cualquier costo.”

Isaac del Toro descendió al octavo puesto, pero el Tour está lejos de decidirse. Este fin de semana llegan dos exigentes etapas de montaña; el lunes será día de descanso y el martes una contrarreloj individual de 26 kilómetros volverá a reordenar la clasificación. Después vendrán los Alpes, donde realmente se definirá esta edición.

El UAE también logró otro objetivo: mientras Red Bull-BORA-hansgrohe y Lidl-Trek desgastaban a sus corredores persiguiendo la fuga, el equipo de Pogacar economizó energías para las jornadas decisivas.

En el Tour de Francia, la clasificación no siempre refleja la realidad de una etapa. Las carreras de tres semanas se ganan administrando el esfuerzo. Belfort movió la general; los Alpes decidirán quién llegará vestido de amarillo a los Campos Elíseos.