Javier Hernández, el famoso Chicharito, vuelve a las canchas a despedirse del juego que más le dio y al que le entregó su vida prácticamente. Javier regresa a jugar a un equipo de reciente creación en una liga que se le podría considerar como segunda división de los Estados Unidos.
Chicha jugará para el Atlético Dallas, pero eso no es lo que llamó más la atención de los medios nacionales. Lo que llamó la atención tiene más que ver con las declaraciones que dio en la conferencia de prensa donde lo presentaron.
En los últimos años, Hernández se ha vuelto bastante polémico para declarar y, desde que volvió a México al equipo que decía que era el de sus amores, se declaró en modo diva, y eso llamó la atención de todos, ya que el recuerdo de Chicharito no era el que se tenía cuando salió del país.
Habría que recordar que Chicharito ha sido el último jugador mexicano reclutado por equipos top de dos de las ligas más importantes del mundo. Jugó en la liga inglesa en el Manchester United y en el West Ham United; en la liga española, en el Real Madrid y en el Sevilla; en Alemania jugó en el Bayer Leverkusen y parecía que iba a terminar su carrera en la MLS, en el LA Galaxy, donde jugó Beckham e Ibra, pero al final las Chivas lo rescataron cuando estaba lesionado y le dieron la oportunidad de retirarse en el equipo donde empezó todo.
En Chivas, como en el LA Galaxy, tuvo una actuación lamentable, cayendo en lo paupérrimo. Las lesiones y la arrogancia hicieron que Chicharito desapareciera del mapa futbolístico y que se convirtiera en una especie de burla, cuando su trayectoria habla totalmente diferente de él.
Muchos pensábamos que esa deshonrosa salida de Chivas iba a ser lo último que supiéramos del Chicharito en el mundo del futbol profesional. Eso parecía confirmarse cuando apareció como comentarista de la cadena estadounidense de deportes FOX, donde lo hizo bastante bien. Se podría decir que se le veía cómodo y feliz y, al menos yo, esperaba que siguiera con esa carrera, que, dada su conexión latina y el conocimiento que tiene del futbol, hubiera conectado en todos los niveles.
Vale la pena recordar que Chicharito compartió cancha con grandes figuras como Rio Ferdinand, Wayne Rooney, Luka Modrić y Cristiano Ronaldo, entre otros. Por su experiencia, carisma y conocimiento del futbol, Hernández podría convertirse en una figura destacada de la comunicación deportiva, incluso al estilo de Jorge Campos, pero con una preparación más sólida. Sin embargo, Chicharito tenía en mente escribir un último capítulo en su carrera como futbolista: jugar para el Atlético Dallas.
Javier puede jugar con quien quiera y creo que eso no tendría ningún problema. El problema surgió con sus declaraciones. Chicharito dijo que en Guadalajara terminó sin ganas de jugar al futbol y que el proyecto del Atlético Dallas le devolvió las ganas y la alegría de jugar de nuevo. Muchos de los detractores del Chicharito lo empezaron a tachar de malagradecido. En una entrevista señaló que estaba recibiendo mejor trato en Dallas que el que tuvo en Guadalajara a su regreso. “Mi tiempo en Guadalajara fue muy difícil. La manera en la que me han tratado aquí no la tenía allá. Los aficionados me trataron de maravilla (en Guadalajara), pero mucha gente dentro del club no me trató de la manera en la que Matt (Valentine) y Sam (Morton) me han tratado aquí”, dijo Hernández en entrevista.
Después de la explosión de comentaristas que se declaran Chivas, Javier declaró que siempre sacan de contexto lo que dice y que en un video posterior explicará a fondo lo que quiso decir, pero, en resumen, no tenía nada contra el equipo o contra la afición; su decepción fue el trato de algunos directivos, que no fue el que él esperaba.
Al final, Javier Hernández no dijo nada malo; solo dijo que recuperó las ganas de jugar al futbol y nada más. Muchos comentaristas en México buscan la noticia polémica y parecen tener la piel más delgadita que aficionado argentino después de la final del Mundial. Pienso que es bueno este proyecto para Javier y que ojalá esto le dé un gran cierre a una carrera que muchos jugadores hubieran querido tener.
Javier ha tenido una gran carrera y le ha dado mucha proyección al futbolista mexicano; no tiene que agradecerle a nadie. Si perdió las ganas de jugar al futbol y las volvió a tener en otro club, qué bueno. Hay que entender que las Chivas no son el único equipo del universo y haber jugado ahí no significa que tienes que estar eternamente agradecido.
Lo más curioso es que los que más lo criticaron fueron comentaristas que también se fueron mal de sus antiguas televisoras y acabaron en ESPN. Pietrasanta y Procuna no hablan maravillas de las personas que les dieron las gracias en sus antiguas televisoras; hay que ser algo congruente con eso también, ¿no cree?
Chicharito acabó sus entrevistas pasilleras con una masterclass cuando le preguntaron algo con demasiadas ganas de molestar. La pregunta fue: “Cuando ves jugadores como Messi, como Modrić y como Cristiano Ronaldo jugar al nivel de una Copa del Mundo y tú estás jugando en un escalón un poco más abajo, ¿qué te hace sentir?”. Hernández contestó con una gran tranquilidad: “Nada”. Gracias, Javier, por callar a los que hacen preguntas estúpidas.
¡Ánimo!
















