¿Cómo medimos el “éxito” de un futbolista? Medirlo únicamente tomando en cuenta copas, medallas o cualquier tipo de galardón sería simplista y reduccionista, puesto que su trascendencia va más allá de eso. Si bien es cierto que tampoco se puede dejar de lado el aspecto de los triunfos obtenidos durante la carrera, ya sea en lo colectivo o en lo individual, hay trofeos que pesan mucho más que otros, y ahí precisamente es donde el análisis debe ser certero y objetivo, y hoy, a pesar de que Lionel Andrés Messi Cuccittini no logró junto con su selección la Copa Mundial de la FIFA 2026, la historia del futbol soccer lo tiene consagrado junto a los otros olímpicos del balompié mundial.

El debate se acabó el domingo. A pesar de que Messi y Argentina estuvieron muy cerca de ganar el Mundial, nadie le podrá quitar su lugar de ser el mejor jugador de futbol de este siglo. A pesar de que Messi y Argentina estuvieron muy cerca de ganar el Mundial, nadie le podrá quitar su lugar de ser el mejor jugador de futbol de este siglo, y aunque para muchas y muchos la discusión sigue en pie para saber si es el mejor de todos los tiempos, disputando ese lugar contra los titanes: Maradona y Pelé, la realidad es que esa discusión todavía seguirá por un par de años más; no obstante, eso no demerita en lo absoluto su carrera, y aunque existen varios escándalos en su carrera, más afuera de la cancha que dentro de ella, en esta ocasión optaré por separar al artista de la obra, para que la bola no se manche, como diría el inmortal Diego Armando.

¿Cómo te explicas que un tipo de casi 40 años estuvo a punto de ganar una World Cup con una selección que no es la mejor en mucho tiempo de su nación? Es decir, hoy Messi jugaba con estrellas (porque tampoco son los mediocres que se les tilda) que no son ni de cerca lo mejor que hemos visto de Argentina en los últimos años. Aun así, fueron finalistas. A pesar de que en este Mundial parece —muy obvio— que el excampeón tuvo una “ayudadita” de la FIFA para llegar a la final por temas arbitrales muy controversiales que dejaron ver dos situaciones: ¿Infantino es mitad argentino o el peso de Lionel en la cancha es tanto que los árbitros les perdonaron muchas faltas?

La corona del rey está abollada, pero él no ha muerto, y aunque muy difícilmente veremos a Messi en otro Mundial, su legado va a ser muy difícil de superar. Mbappé será un goleador, pero mientras no juegue en equipo, estará desperdiciando a una selección francesa histórica que podría tocar la gloria de su mano.

Cristiano se despide junto con Lionel en lo más alto, y aunque el Bicho fue su eterno y digno rival, en los hechos está que no le pudo superar. Lamine Yamal está convocado a sucederlo en el trono, va muy bien; de entrada, trae de su juguete a Kylian y es un sujeto que ha demostrado a su muy corta edad el potencial que tiene; tal vez ese bebé que en algún momento bañó Lionel Messi fue ungido para ocupar su lugar en la historia del futbol. ¡Nos leemos pronto!