Cada Copa del Mundo es lo mismo. Las mismas notas “virales” y zalameras, de que los aficionados japoneses dejan limpio el estadio después de los juegos de su selección.

Sin embargo, lo interesante es que las mujeres japonesas en redes sociales han contribuido a derribar este mito, revelándolo como propaganda vil de los partidos de extrema derecha que dominan la triste política nipona junto con los Estados Unidos.

De acuerdo a datos de la OECD, los hombres japoneses son de los que menos comparten tareas domésticas, información que puede revisarse en este link: https://www.tokyoweekender.com/art_and_culture/japanese-men-come-in-low-on-shared-housework-survey/.

Además de la misoginia, racismo y chovinismo que distingue a gran parte de la sociedad japonesa, otra cosa que llama la atención es que las bolsas azules que utilizan los aficionados japonesas son patrocinadas por la cadena de hoteles APA Group, empresa que presume ideas derechistas.

Las bolsas tienen el slogan ultranacionalista “JAPAN PRIDE” (orgullo japonés) y, para agregar a la farsa, la cadena distribuye propaganda en donde buscan justificar los crímenes de guerra que cometieron en China y el resto de Asia durante la Segunda Guerra Mundial en su intentona imperialista.

En otras palabras: la supuesta limpieza y disciplina japonesa no es más que una pantomima de fascistas para los medios occidentales. A eso se le llama, en sabiduría popular: candil de la calle, oscuridad de su casa.