Algunos puntos recopilados en redes sociales, sobre la discriminación estadounidense a horas del inicio de la Copa del Mundo 2026:

El árbitro somalí Omar Artan, designado por la FIFA, elegido mejor árbitro de África el año pasado y que viaja con pasaporte diplomático, fue rechazado en Estados Unidos al llegar a Miami y obligado a regresar a su país.

La selección de Irán tuvo que trasladar su base de entrenamiento desde Arizona a México, mientras que su entrenador y varios miembros del cuerpo técnico tienen vetada la entrada al país. Además, EU exige que los jugadores iraníes entren y salgan del territorio el mismo día de los partidos, una condición claramente diseñada para perjudicar su rendimiento.

También se les han retirado las entradas asignadas para los aficionados por parte de la FIFA, por lo que no habrá seguidores iraníes en los estadios.

El vicecapitán de Irak, Ayman Hussein, fue detenido, registrado e interrogado durante siete horas en el aeropuerto de Chicago O’Hare, mientras que el fotógrafo oficial de la selección iraquí fue rechazado y deportado al aterrizar.

En la llegada de la selección Senegal, el equipo fue tratado como delincuente: la seguridad les impidió entrar a la terminal y los sometió a cacheos sin ropa en la pista de aterrizaje.

Algo similar ocurrió con la delegación de Uzbekistán, que fue registrada al bajar del autobús frente al estadio Icahn de Nueva York, antes de un amistoso contra Países Bajos.

Al menos 90 aficionados de dos grandes grupos de seguidores marroquíes también vieron rechazadas sus visas para el torneo. La mayoría bajo una cláusula que duda de su intención de regresar a casa, pese a haber asistido a Rusia 2018, Catar 2022 y los Juegos Olímpicos de París. Muchos perdieron miles de dólares en reservas de hotel no reembolsables.

Mismo caso fue el de aficionados de Escocia, quienes difícilmente están muriéndose de ganas por quedarse a vivir en Estados Unidos.

El jugador marroquí Zakaria El Ouahdi, que juega en Europa, también fue afectado, después de que el personal de la embajada estadounidense lo señalara como riesgo porque consideraron que la barba de su padre resultaba “sospechosa”.

La selección sudafricana esperó meses para que le emitieran las visas, lo que provocó una queja pública del ministro de Deportes, quien dijo que los habían “hecho quedar como idiotas”. Esta semana aún estaban esperando que se procesaran cuatro visados.

La Asociación Internacional de Prensa Deportiva informa que muchos periodistas iraníes y africanos han visto denegadas las visas necesarias para entrar a EU y cubrir el torneo.

Así, difícilmente se sentirá un buen “ambiente” mundialista. Ni la Alemania fascista discriminó así a los atletas de origen africano durante las olimpiadas de Berlín, en 1936.