El Mediterráneo fue testigo en Niza de la coronación de Demi Vollering (FDJ United-Suez) como campeona del Tour de France Femmes avec Zwift 2026, después de una intensa batalla con Katarzyna Niewiadoma-Phinney, segunda de la general, mientras Elisa Longo Borghini completó el podio.
Fue un Tour durísimo: 1,175 kilómetros y 18,795 metros de desnivel positivo, disputados bajo temperaturas sofocantes, montaña y constantes cambios de liderato. Incluso la última etapa, de 99.2 kilómetros, encadenó tres puertos de segunda categoría y uno final de primera.
Lorena Wiebes conquistó el maillot verde; Puck Pieterse, el de montaña; Antonia Niedermaier fue la mejor joven; UAE Team ADQ ganó por equipos y Niewiadoma-Phinney recibió el reconocimiento a la combatividad.
Romina llegó hasta Niza
Para México, uno de los grandes significados de este Tour fue Romina Hinojosa Cruz, quien consiguió terminar una de las pruebas más exigentes del ciclismo femenino mundial.
Romina mostró capacidad para defenderse en la contrarreloj y los terrenos ondulados, pero principalmente dejó ver una cualidad indispensable para las grandes vueltas: resistencia física y mental.
Sobrevivir nueve jornadas de calor, velocidad, montaña y desgaste acumulado requiere administrar fuerzas, alimentación y recuperación. Cada etapa terminada representó aprendizaje frente a las mejores ciclistas del mundo.
Vollering llegó a Niza vestida de amarillo. Romina llegó con algo igualmente importante para su futuro: la experiencia de haber terminado el Tour de France Femmes.
Hoy fue aprendizaje; mañana, esa experiencia puede convertirse en resultados.

















