El sábado me tocó ver el futbol, como si fuera de los ochentas: con un árbitro con decisiones polémicas, sumándole la complicidad del VAR que no levantó la mano ninguna vez para, al menos, dejar la duda de la marcación.
Fue la noche de los Borja, donde Cristian Borja estuvo pisando a todos los contrincantes y Miguel Borja hizo lo mismo, pero sí fue sancionado. No sé si los colombianos jugaban en alguna liga de la WWE o la AAA, pero entraron con mucho ímpetu al partido y con bastante, demasiada fuerza desmedida.
Cristian pisó al Tecatito Corona en diversas ocasiones, que fueron marcadas como falta salvo una, en esa se hubiera ido expulsado y se hubiera tenido que marcar un penalti clarísimo donde todo el cuerpo arbitral se puso de acuerdo para no marcar nada. Es raro que los otros pisotones si los marcaron falta y este que fue determinante no marcaron nada.
He oído y visto justificaciones ridículas que me recuerdan cuando en la primaria alguien le agarraba el puño a un compañero y le empezaba a pegar con su propio puño, diciendo que no se estaba pegando solo. Muchas horas después de que terminó, el partido uno de estos analistas de TikTok dijo que el Tecatito pateó a Borja y que la bola que estaba a su alcance y una justificación larguísima para lo que muchos vimos como un penalti clarísimo, muchos menos los que se encargan de marcar.
No se marcó y la mala interpretación hizo víctimas a los Rayados.
La que sí es increíble es que no se haya sancionado los insultos de Brian Rodríguez hacia el cuarto árbitro, cuando la toma de televisión lo tomó clarísimo. Le dijo el insulto más sudamericano del mundo que todos sabemos que significa y no se lo dijo tapándose la boca ni mucho menos. Todos los que vimos el partido, vimos a el Rayito vociferando como un loco con al menos 4 mentadas de madre y dos insultos homofóbicos después de las mentadas. Si ya se valen esas faltas de respeto al cuerpo arbitral deberían de avisar al menos.
Dos expulsiones y un penalti no marcado fueron los regalos para el 110 aniversario del América cuando muchos pensaron que si Monterrey había perdido fácilmente con el Atlante con el América iba a ser la víctima perfecta para esta celebración y no lo fue.
Miguel Borja es un tren. Físicamente es poderoso, pero creo que está confundido en pensar que ese poderío físico va a intimidar a los rivales. Ser tan fuerte puede hacer que el jugador sea tosco en sus movimientos, y con esta característica atropellar a sus rivales, cosa que pasó en el área de los Rayados cuando le pegó un pisotón al menos fino de todos los jugadores Rayados. Los Borja pisaron a más jugadores Rayados, queriendo salirse con la suya y al menos uno salió expulsado. El otro salió lesionado en una jugada desafortunada, donde quiso llevarse con fuerza al novel jugador de Rayados Reyes que con habilidad se quito el patadas y de paso le dio un rodillazo involuntario al colombiano. Reyes, por su tamaño, esta acostumbrado a que lo ataquen de esa manera y le tocó la de David contra Goliath.
Burdo y timorato arbitraje que no estuvo parejo, pues al América no le marcaron igual que lo que le marcaron a Rayados. Esta vez Almada no se puede quejar de que lo acuchillaron pues solo faltó que el cuerpo arbitral saliera en la foto de las leyendas del Club América.
Monterrey mejorando poco a poco y reconstruyéndose después de un mal inicio de año.
¿Alcanzará para la liguilla? Objetivamente, yo pienso que sí, y como rayado, de corazón siento que sí.
¡Ánimo!... ¡Y feliz cumpleaños, América!















