La cuenta regresiva está por terminar. Después de cuatro años de espera, México volverá a disputar un partido inaugural de Copa del Mundo y lo hará bajo una circunstancia inédita: siendo anfitrión de la máxima fiesta del futbol junto con Estados Unidos y Canadá.
A unos días del debut frente a Sudáfrica, las piezas comienzan a acomodarse y, después de observar los partidos de preparación, las alineaciones utilizadas por Javier Aguirre durante el último año y el momento individual de cada futbolista, parece existir una base bastante clara sobre la que el estratega mexicano construirá su once titular.
Sin embargo, como ocurre en todo Mundial, también existen algunas posiciones donde las dudas siguen abiertas y donde la experiencia, la jerarquía o incluso factores emocionales podrían terminar inclinando la balanza.
Si el criterio fuera exclusivamente el rendimiento mostrado en los últimos meses, el titular tendría que ser Raúl “Tala” Rangel.
El arquero ha demostrado seguridad bajo los tres postes, liderazgo en momentos complicados y una madurez que pocos esperaban encontrar tan rápido en un escenario tan exigente. Además, ha respondido cada vez que ha sido requerido durante el proceso de preparación mundialista.
La lesión de Luis Ángel Malagón abrió una puerta que Rangel no solamente aprovechó, sino que convirtió en una candidatura sólida para ser el guardameta titular.
Sin embargo, aquí aparece la primera gran polémica por Guillermo Ochoa, el histórico guardameta mexicano representa experiencia, liderazgo y conocimiento absoluto de escenarios mundialistas. Aguirre ya demostró en Sudáfrica 2010 que no siempre se inclina por el jugador que llega en mejor momento. En aquella ocasión sorprendió al otorgarle la titularidad a Óscar “Conejo” Pérez por encima de opciones más jóvenes.
La línea defensiva parece ser la zona donde menos dudas existen, por la lateral izquierda, Jesús Gallardo se mantiene como un futbolista de absoluta confianza para Javier Aguirre. Su experiencia, capacidad física y conocimiento del sistema lo convierten en una pieza prácticamente inamovible.
En la central, la dupla conformada por Johan Vásquez y César Montes luce como una de las certezas más grandes de la selección mexicana.
Johan llega probablemente en el mejor momento de su carrera. Consolidado en Europa, enfrentando semana tras semana a delanteros de primer nivel y mostrando una evolución constante en aspectos defensivos y de salida de balón.
Montes, por su parte, aporta liderazgo, juego aéreo y experiencia internacional. La combinación entre ambos ofrece equilibrio, fortaleza física y conocimiento mutuo.
La única incógnita defensiva aparece por la banda derecha, Israel Reyes parece tener ventaja debido a las oportunidades que ha recibido durante el proceso reciente. Su versatilidad y capacidad para integrarse a la salida de balón son aspectos que agradan a Aguirre, no obstante, Jorge Sánchez sigue siendo una alternativa real.
La mitad de la cancha parece tener tres nombres con amplias posibilidades de iniciar.
Erick Lira se ha convertido en uno de los futbolistas más importantes del ciclo reciente. Su capacidad de recuperación, disciplina táctica y lectura de juego lo transforman en el equilibrio que necesita cualquier equipo competitivo. A su lado, Álvaro Fidalgo aporta algo que históricamente ha escaseado en la selección mexicana: claridad para administrar los tiempos del partido, entiende cuándo acelerar, cuándo pausar y cómo conectar líneas. Es un jugador que ayuda a que el balón llegue limpio a los hombres de ataque, la sorpresa positiva sería Bryan Gutiérrez, su dinamismo, intensidad y capacidad para romper líneas podrían darle a México una variante distinta. Además, representa uno de los perfiles jóvenes con mayor proyección dentro de la convocatoria.
La combinación entre Lira, Fidalgo y Bryan ofrece equilibrio entre recuperación, distribución y profundidad.
En el frente ofensivo parece existir una certeza absoluta, Raúl Jiménez será el centro delantero titular.
El atacante mexicano llega en un gran momento de confianza, con experiencia europea, liderazgo dentro del grupo y una capacidad comprobada para aparecer en partidos importantes, por la banda izquierda, Julián Quiñones también parece haber asegurado un lugar, su velocidad, potencia física y capacidad para generar desequilibrio individual representan un recurso que pocos jugadores mexicanos poseen actualmente.
La verdadera discusión aparece por la banda derecha.
Roberto “Piojo” Alvarado parece ser el favorito y no necesariamente porque atraviese el mejor momento de su carrera, sino porque es el único especialista natural de esa posición dentro de las alternativas principales, su sacrificio defensivo, recorrido y entendimiento táctico son aspectos que los entrenadores suelen valorar enormemente en torneos cortos.
El probable once de México
Si el partido inaugural fuera mañana, el equipo que parece reunir más argumentos para iniciar sería:
Tala Rangel; Israel Reyes, César Montes, Johan Vásquez, Jesús Gallardo; Erick Lira, Álvaro Fidalgo, Bryan Gutiérrez; Roberto Alvarado, Raúl Jiménez y Julián Quiñones.
Sudáfrica no será un rival sencillo. Los partidos inaugurales suelen ser más cerrados y tensos de lo esperado. La presión del debut, la responsabilidad de jugar en casa y la expectativa de millones de aficionados pueden convertirse en factores determinantes.
Aun así, observando el funcionamiento reciente, el momento individual de los jugadores y la experiencia de Javier Aguirre en torneos de alta exigencia, considero que México tiene los argumentos suficientes para iniciar el Mundial con una victoria.
No será una noche perfecta ni exenta de sufrimiento, pero todo apunta a que el camino mundialista del Tri comenzará sumando sus primeros tres puntos.
















