Yareli Acevedo e Isaac del Toro encabezan un reconocimiento histórico para el ciclismo nacional, al conquistar las máximas distinciones en las categorías de deporte no profesional y profesional.
El ciclismo mexicano vive uno de los momentos más importantes de su historia. Los extraordinarios resultados internacionales de Yareli Acevedo Mendoza e Isaac del Toro Romero les valieron el Premio Nacional de Deportes 2026, la máxima distinción que otorga el Gobierno de México a quienes sobresalen por sus logros deportivos.
Yareli Acevedo, campeona mundial de la carrera por puntos en Santiago de Chile 2025, título conseguido dentro del periodo de evaluación correspondiente al premio 2026, consolidó su trayectoria con tres medallas de oro en el Campeonato Panamericano de Pista de este año, demostrando que México tiene el talento y la capacidad para competir al más alto nivel internacional.
Por su parte, Isaac del Toro protagonizó una temporada histórica en el ciclismo profesional. Sus triunfos en el UAE Tour, Tirreno-Adriático, Tour Auvergne-Rhône-Alpes y Vuelta a Alemania, además de su victoria de etapa en el Tour de Francia, donde conquistó el maillot blanco como mejor joven y alcanzó el tercer lugar de la clasificación general, así como su triunfo en el Gran Premio de Montreal, lo consolidaron entre las grandes figuras del pelotón mundial.
Pero los reconocimientos para el ciclismo no terminan ahí. Edmundo Alpízar Basurto también fue distinguido en la categoría de entrenador, completando una extraordinaria cosecha de galardones para nuestro deporte.
De esta manera, el ciclismo se convierte en uno de los grandes protagonistas del Premio Nacional de Deportes 2026, al recibir reconocimientos en las dos principales categorías de deportistas, profesional y no profesional, además de la correspondiente a entrenadores.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo entregará las distinciones durante noviembre en Palacio Nacional.
Más allá de las medallas y los reconocimientos, estos premios reflejan el extraordinario momento que atraviesa el ciclismo mexicano, tanto en la pista como en la ruta, y su consolidación en el escenario internacional.
Y dejan una reflexión: México tiene talento, pero los grandes resultados no son producto de la casualidad. Son consecuencia de años de preparación, disciplina, sacrificio y trabajo.
Hoy el ciclismo mexicano no solamente compite contra los mejores del mundo. Sus resultados hablan por sí solos y sus protagonistas se han ganado, con esfuerzo y resultados, un lugar de honor en la historia del deporte nacional.
Porque cuando el talento se acompaña de preparación y perseverancia, los sueños dejan de ser promesas y se convierten en triunfos.
















