Ya no creemos en la gente ni en sus métodos. Son puro pedo.

Después de años de estar en el ya mérito, la afición podría entonar sin broncas la nueva canción de los coincidentemente regios de Plastilina Mosh.

El equipo ya llegó al fondo del cariño que podría tener la gente por el equipo, sus colores, y se buscan cambios que realmente son necesarios para poder llegar a lo que se busca.

Llevamos por ahí de 10 años en casa nueva y todo lo que ha pasado son puras debacles del equipo mayor. Se pierden dos finales, una contra el que nunca hubieras querido perder. Se ganó una final de la Concacaf y estuvo bien, pero aún falta coronar la gran inversión del mejor estadio de la República Mexicana con un título local.

Pudiera parecer que el nuevo estadio tiene una vibra o un karma donde no se puede ganar, tanto que esta temporada, en lugar de lograrse un récord positivo, se igualó a la temporada con más derrotas como local, que no pasaba desde tiempos de Lavolpe, que curiosamente ahora es súper genio dentro de los comentaristas de Televisa, aunque solo ha ganado un título en la Liga MX.

Después de la mudanza, los directivos de Monterrey tienen que buscar maneras de hacer creer a su afición. Lo habían logrado con flashazos de jugadores que parecían solución, pero sin una dirección técnica adecuada para aprovechar las capacidades de los jugadores involucrados. Grandes nombres sin resultados. Imagine tener al mismísimo ultra campeón, capitán del Real Madrid, y quedarse en la orilla en una final. Después, imagínese despedirlo con una patada en el trasero.

Se han tenido grandes temporadas, pero seguimos sin título. Se han tenido malísimas temporadas con jugadores que ya quisieran tener otros equipos. ¿Qué es lo que pasa en Rayados?

Dice Maxi Meza en una declaración para la prensa argentina que Monterrey tiene grandes instalaciones, personal, estadio, buena paga y que, como muchos jugadores tienen ya todo resuelto, “se les quita el hambre” y ya no ganan. ¿Será que los Rayados necesitan hacer contratos más agresivos para poder lograr los resultados esperados?

Creo que esta lenta y estrepitosa caída debería ser el parteaguas para tener un nuevo inicio. Mire que deberían echar a todos los jugadores, cuerpo técnico y hasta empleados del club que tienen que ver con la labor de cancha. Siendo agresivos, deberían cancelar los abonos y reacomodar a los aficionados para sentarse con las personas con las que se sentaban en el Estadio Tecnológico. En el estadio hay mucha gente que no le va al equipo, que compró los boletos por moda o por negocio, que pueden tener una zona en el estadio, pero que sea la zona de los villamelones. También en esa zona se pueden sentar los influencers que invita el club, en un lugar muy lejano y muy arriba, donde puedan tomar fotos y donde no arruinen el espíritu del juego.

Para muchos no podemos estar peor, pero yo creo que sí. Imagine que los dueños del equipo no inviertan en nuevos jugadores o en un director técnico que mueva al equipo.

Es momento de borrón y cuenta nueva de una directiva que se empezó a hacer polvo desde la salida de Jorge Urdiales, que hacía más con muchísimo menos. La raza ya no cree en su gente ni en sus métodos, son puro rollo.

¡Ánimo!