La cuarta jornada del UAE Tour ofreció un guion claro: velocidad, control del pelotón y una definición explosiva. El trayecto Fujairah–Fujairah (182 km) terminó con dominio absoluto del italiano Jonathan Milan, quien ejecutó un remate poderoso y preciso para quedarse con la etapa tras un embalaje de alto nivel.
El velocista mostró sangre fría y timing perfecto, imponiendo su punta de velocidad sobre un grupo compacto que llegó lanzado a la recta final. Su triunfo confirma su estatus como uno de los sprinters más temibles del pelotón actual.
Clasificación general sin cambios
En la lucha por el liderato no hubo movimientos. El italiano Antonio Tiberi conserva el jersey de líder, seguido muy de cerca por el mexicano Isaac del Toro, quien continúa firme como principal amenaza en la general y mantiene intactas sus aspiraciones de asaltar el primer puesto en las etapas decisivas.
La polémica: ¿qué pasó con Remco?
La conversación del día sigue girando alrededor de lo sucedido en la etapa 3 con Remco Evenepoel. Algunas voces apresuradas han sugerido que el belga “no sube bien” o que su fuerte es únicamente la contrarreloj. Sin embargo, ese argumento se desmorona al revisar su palmarés: ganador de la Vuelta a España y tercero en el Tour de France, logros reservados solo para corredores completos.
El exprofesional Tom Danielson ofreció una explicación técnica que ha ganado fuerza en el análisis posterior. Según él, Remco corrió agresivamente desde la primera subida, cubriendo ataques y superando su propio límite. Su hipótesis apunta a un posible déficit de glucógeno, quizá por estrategia de peso o carga previa, que habría provocado un colapso energético repentino.
Cuando un ciclista se vacía, no solo pierde potencia: también se altera la regulación térmica del cuerpo. Esa combinación puede derivar en calambres y una desconexión súbita, justo lo que se observó antes de meta. Lejos de ser señal de debilidad estructural, es un fenómeno fisiológico relativamente común en esfuerzos extremos.
Lo ocurrido no redefine el nivel de Evenepoel; más bien recuerda lo exigente que es el ciclismo moderno. En carreras por etapas, un mal día puede parecer una crisis… hasta que llega la montaña y todo cambia. Con jornadas decisivas aún por disputarse, la batalla entre los favoritos sigue abierta.
















