En un auténtico paseo triunfal por Abu Dhabi, el joven mexicano se proclamó campeón absoluto tras una actuación que combinó inteligencia táctica, fortaleza mental y una madurez impropia de su edad. Con dos victorias de etapa, el liderato de la clasificación general y el jersey de mejor joven, el corredor selló una semana perfecta encabezando al poderoso conjunto de UAE Team Emirates, que cumplió a la perfección su plan estratégico.

La última jornada quedó en manos del velocista italiano Jonathan Milan, quien ejecutó un sprint impecable para confirmar su dominio en llegadas masivas y asegurar el maillot verde. Sin embargo, el protagonismo absoluto ya tenía dueño: el mexicano que resistió más de 800 kilómetros de exigencia, calor y tensión táctica para escribir una de las páginas más brillantes del ciclismo latinoamericano reciente.

Del Toro inició la carrera como un toro bravío, conquistando la primera etapa con autoridad. Después sufrió en la contrarreloj, donde muchos se habrían desmoronado, pero él respondió como campeón: en la alta montaña, especialmente en las etapas clave, se elevó como águila real, soltando a sus rivales y dejando claro quién mandaba en la general.

El trabajo colectivo fue decisivo para doblegar a figuras del WorldTour como Remco Evenepoel, que llegaba en racha triunfal al inicio de temporada, y al combativo Antonio Tiberi, quien defendió con orgullo sus opciones. Frente a ellos, el mexicano mostró no solo piernas, sino temple y visión de carrera.

Más allá de los números y los trofeos, su victoria deja una lección: grandeza y humildad pueden convivir. Siempre respetuoso con sus rivales y agradecido con sus compañeros y cuerpo técnico, el nuevo monarca demostró que el ciclismo mexicano vive un momento histórico.

Si algo quedó claro en el desierto emiratí es esto: no fue solo un triunfo, fue una proclamación. El ciclismo mundial ya sabe que ha llegado un campeón capaz de mirar de frente a cualquiera.

El italiano Antonio Tiberi segundo lugar, Isaac del Toro primer lugar y campeón, y el australiano Lucas Plapp