Allan Saint-Maximin fue la contratación bomba del América, el nuevo Omam Biyik para las filas azulcremas, pero algo pasó con el francés que nunca se adaptó al futbol mexicano.

Recuerda las críticas a los mexicanos que se iban a jugar a Europa, pero regresaban porque no se adaptaban a la comida, a la gente y a los que no hablaban español. Algo así paso con Saint-Maximin, pero en otro nivel. El francés no llegó como aquellos mexicanos que llegan a Europa, el francés llegó VIP, tenía una suite para él solo, viajaba en primera clase y se le daba un trato diferente. No tuvo un proceso de adaptación con el equipo, aun teniendo todas las herramientas para lograrlo. El francés tiene menos de 30 años de edad y ya lleva ocho equipos, indicador de que tal vez no es el mejor para adaptarse a los equipos.

Los jugadores de futbol al final se fijan en ese tipo de detalles al momento de hacer equipo y, seguramente, fue complicado hacerlo con Saint-Maximin.

Los equipos suelen traer este tipo de estrellas a los equipos buscando resultados ya sea futbolísticos o mediáticos. Vea el caso de Sergio Ramos. El exjugador de Rayados vino a México con todas las florituras y ventajas que le puede dar un club mexicano a un jugador estrella. Llegó y formó grupo, se acopló y fue el capitán del equipo. Todo el plantel debe de haber sabido las diferencias que había con el español, pero las aceptaron sabiendo lo que aportaba al cuadro.

Haciendo un análisis muy frío, ¿usted cree que Allan hizo más que el Rayito Rodríguez? Yo creo que no.

Ahora veamos el tema del racismo. En todo el mundo hay racismo, es una de las cosas que no podemos evitar porque es algo que propagan las mismas redes sociales. Saint-Maximin acusa que hubo un acto de racismo contra sus hijos y por ese incidente cualquiera hubiera hecho lo mismo que está haciendo el francés sin dudarlo.

Andre Jardine, DT de las Águilas del América comenta que es lamentable lo del tema del racismo. Además, dijo que Saint-Maximin no llegó a acostumbrarse a la Ciudad de México desde la familia, la comida, sus hábitos y el estilo de vida.

Jardine también habló maravillas sobre el francés, pero dijo que le costó el cambio de Europa a México. Al final, Jardine buscó defender la contratación de Saint-Maximin y que lo que afecta su rendimiento, se debe a factores externos y no a factores deportivos.

Siempre quedará como misterio si las razones para que Maximin se fuera son las acusaciones de racismo, la falta de adaptación al país o su nivel futbolístico por abajo del esperado. En la Ciudad de México hay un montón de colegios con familias extranjeras que por lo mismo se arropan y protegen, y sabiendo de los pedidos de Saint-Maximin, seguramente sus hijos estaban en esos colegios.

Saint-Maximin se va sin demostrar lo que se tenía proyectado que él hiciera. A ver quién llega en su lugar.

¡Ánimo!