El esloveno Tadej Pogacar volvió a demostrar su dominio en las clásicas al reventar la carrera a 79 kilómetros de la meta y encaminarse en solitario hacia su cuarta victoria en la Strade Bianche, una de las pruebas más espectaculares del calendario internacional.

En su debut de la temporada 2026, el líder del UAE Team Emirates XRG atacó desde lejos, fiel a su estilo ofensivo. Tras un fuerte ritmo impuesto por su equipo a 100 kilómetros de meta, el esloveno lanzó un movimiento devastador en los caminos de grava de la Toscana y dejó sin respuesta a sus rivales.

Rodar en solitario durante más de una hora en una carrera de más de 200 kilómetros y con más de 14 sectores de terracería exige una combinación brutal de potencia, técnica y resistencia. Pero Pogacar lo hizo parecer sencillo mientras se dirigía a la histórica Piazza del Campo para levantar nuevamente los brazos.

Detrás del campeón apareció la gran revelación del día, el francés de 19 años Paul Seixas, quien intentó resistir el ritmo del esloveno, mientras que el mexicano Isaac del Toro firmó una actuación inteligente para quedarse con el tercer lugar.

Del Toro supo leer la carrera: se mantuvo a rueda y evitó colaborar en la persecución, respetando la estrategia del equipo que ya encaminaba la victoria de su líder.

El podio del mexicano no solo confirma su enorme talento, también deja una señal clara en el ciclismo mundial: Isaac del Toro ya compite entre los mejores en las grandes clásicas.