Los directivos de la Selección Mexicana se encuentran en un momento de catarsis, con el tiempo encima cuando se está a punto de llegar al Mundial. El aficionado fiel ya no lo es tanto y reprueba aun y cuando la Selección no está jugando tan mal.

Los abucheos, gritos homofóbicos y los oles no tienen poco, los directivos y muchos medios de comunicación han sido cómplices en la construcción de todo lo que pasó. Aplausos al rival y abucheos a los de tu equipo son cosas que pasan cuando la afición está cansada y decepcionada del equipo.

Solo tomen como ejemplo a Rayados, es la piñata sistemática de muchos comunicadores y en el mundo del hate el equipo es una víctima fácil de cualquier crítica, merecida o no. Lo que es curioso es que la reacción de la gente no tiene tanto que ver con algo que haya publicado un comunicador inconsciente. Puede ser que el ser xenófobo hacia Berterame o Quiñones lo sea, pero la crítica después de la alabanza hacia el estadio remodelado o hacia el equipo días antes no fue tan construida y salió sincera desde el corazón del ahora Estadio Banorte.

Solo imagine el día para el aficionado que fue al partido. Muchos iban a ver jugar a Cristiano Ronaldo y no llegó. Otros pensaban que la llegada al Coloso de Santa Úrsula iba a ser fluida y sencilla y no lo fue. Muchos pensaban que un lugar de 3,500 pesos les garantizaba una buena visión del campo y no vieron más que los traseros de los fotógrafos y recogebolas. Y sí, muchos de los que fueron no tienen idea del juego, pero fueron para la selfie y presumir que estuvieron en la reinauguración del estadio.

Imagine a muchos pseudocomentaristas y pseudoconocedores de las redes diciendo que la remodelación del Estadio Azteca era lo mejor que habían visto en su vida, pero no cuentan que iba a ser un gran problema llegar a sus lugares. Los que se enteraron de que CR7 no iba a jugar estando ya en el estadio (que seguro fueron muchos) o las pequeñas gotas de arsénico de cada comentarista fueron haciendo que la afición fuera más tóxica contra los locales.

Leo en redes que lo de la inauguración fue un ensayo para el Mundial y está bien, ¿pero por qué ese ensayo tenía boletos costosísimos? Si quieren hablar de ensayos, hubo dos partidos de eliminatoria mundialista en Guadalajara y Monterrey con boletos prácticamente regalados y se vivió un ambiente realmente mundialista por varias razones. Fueron los que disfrutan el juego, no había la más mínima expectativa por parte de los comentócratas deportivos y tampoco el interés en envenenar a los aficionados. Los que fueron disfrutaron, como no lo hacían hace mucho, el juego y la convivencia. Los juegos en Monterrey y Guadalajara mostraron el ambiente mundialista que difícilmente veremos en el Azteca por la sencilla razón de que no juega México.

El estadio tendrá las mejoras logísticas necesarias para tener una mejor experiencia porque es un lugar donde el estadio ha existido desde hace añales y las autoridades y los administradores sabrán qué hacer. En las remodelaciones, se hizo la prueba beta (dirían los de sistemas) más cara del mundo y seguramente serán resueltas antes del Mundial.

Lo que no podrán controlar, ni poniendo el sonido local a todo volumen, son los abucheos, los oles y el grito de ‘puto’, que por cierto siempre me ha parecido una exageración que, al darle importancia, lo convirtieron en un arma del aficionado para quejarse con repercusiones en el desarrollo del juego. Lo que pase en el desarrollo del juego cae sobre el desempeño de los jugadores que están pagando el karma adquirido durante años de malas gestiones, llevando a la Selección a jugar a Estados Unidos (donde también los abuchean) y no dando un tour por los diferentes estadios de futbol de México.

Leo a los expertos y a los pseudoexpertos criticando los abucheos a la Selección y muchos de ellos diciendo que la afición no sabe de futbol, que no vieron el desarrollo del juego y que no recuerdan que Portugal es una de las mejores selecciones que viene al Mundial. ¿Sabe cuánto hubiera cambiado todo esto si la Hormiga González anota? Los que pagan por un boleto (caro) esperan un espectáculo diferente y entre 15 cervezas seguramente no analizaron cómo se movió la Selección y cómo va a jugar contra rivales con jugadores como los de Portugal.

Si usted cree que los comentarios de los pseudocomentaristas sobre la afición son lamentables, hay otros que caen en lo ridículo. Leo uno donde levantan una queja hacia las autoridades porque no se suspendió el partido por el lamentable incidente que sucedió en el estadio. Sí, ese que no tiene que ver con el juego. Imagine suspender un evento con un estadio lleno, si la gente salió molesta con el resultado del partido, no me quiero imaginar cómo hubieran salido si hubieran sido desalojados por la irresponsabilidad de un individuo que acabó en tragedia. Solo pensar en la turba encendida a la salida del estadio hubiera traído más problemas entre detenidos y lesionados. Un poco de sentido común deberían tener los que pensaron en eso. ¿Debería haber una consecuencia posterior? Es complicado de determinar, sobre todo cuando hay tanto en juego.

Y si usted cree que ese comentario fue más sin sentido, leí uno donde el comentarista dice que el estadio quedó espectacular, pero que era una pena que no se hubiera hecho nada por modificar los alrededores del estadio. ¿Cómo se le puede explicar a esta persona que los dueños del estadio no son dueños de lo que rodea al estadio? Pero bueno, yo soy el culpable por andar leyendo esas estupideces.

¿Son merecidos los abucheos a los jugadores? Cada cabeza es un mundo y sería complicado determinar la verdadera razón del abucheo, sobre todo cuando se vio a un equipo comprometido y con garra. Pensar que México es una potencia del futbol a nivel mundial es una idea bastante errónea, pero pensar que en el partido contra Portugal barrieron a México también es ver con ojos tóxicos el partido.

Me quedo con el comentario del Tuca Ferretti sobre lo que dijo Álvaro Morales de la posesión de balón de Portugal, donde criticaba que los de Vitinha habían tenido una mayor posesión y tiraron 10 veces a portería. Tuca contestó que México, con menos posesión, había hecho 7 tiros y que al final nadie anotó. Criticar por criticar es lo que vive ahora la Selección y eso va a cambiar según el resultado del martes contra Bélgica y el desempeño de la Selección en el Mundial.

¡Ánimo!