Después de muchas y muchas temporadas decepcionantes, el equipo de Guadalajara por fin se puso a jugar. Diego Milito encontró el botón y a los jugadores que le entendieran y jugaran con su idea, y se empezaron a dar los resultados.

Lo primero, se quitaron el vendaje de “puros mexicanos” y empezaron a jugar con jugadores con dos nacionalidades, mexicoamericanos, que siguen siendo mexicanos si deciden sacar su pasaporte, aunque no hayan nacido en México. Una vuelta medio rara al equipo que se dice de puros mexicanos.

Después se dejaron de traer viejas glorias que ya no aportaban nada al equipo; se fueron los Chicharitos y los Pulidos para darle oportunidad a la Hormiga González.

Sin embargo en un juego que parecía visto, el equipo sub-50 de los Tigres les encontró la llave y les metió cuatro. Tan mal jugaron que les metió gol Rodrigo Aguirre, que no había anotado en Liga MX desde que salió del América.

Todos idolatran a las Chivas y estaban esperando el momento en que se fueran los seleccionados para tener una excusa de su muy frágil sistema de juego. El sistema de Guadalajara es tan frágil que Rayados estuvo a punto de darles la vuelta hace un par de semanas, y Rayados no está jugando absolutamente a nada.

Guido Pizarro, que tiene al equipo de Tigres con un rendimiento de mediocre a malito, logró encontrar la fórmula para ganarle a Chivas, y seguramente así le jugarán los demás equipos, por lo que con seleccionados o sin seleccionados, las Chivas no saldrán campeones este año y seguramente el que sigue tampoco.

Vea los resultados y se dará cuenta de que el Guadalajara solo le ganó por más de un gol a dos equipos: el León y el Santos. A los demás, solo por la mínima. Un buen planteamiento y las Chivas no deberían darle problema a nadie.

¿Se quitarán la máscara los columnistas chilangos o seguirán diciendo que el equipo es una máquina?

Mire que con seleccionados están siempre jugando en la rayita; sin seleccionados, ahora sí no son nada.

¡Ánimo!