No solo en las guerras floridas, que eran forzosas de parte de los mexicas a los tlaxcaltecas, su celebración no era más con lógica bélica (ya los dominaban por completo), sino que su razón de ser principal era la de capturar prisioneros con una visión religiosa: no el matar, sino el atrapar prisioneros, obvio vivos, para sacrificarlos a su dios principal (consagrado a la guerra), Huitzilopochtli, con la motivación fundamental de que no dejara de salir el sol. Sin embargo, en buena parte de las culturas, civilizaciones y distintos periodos, prevalecía esa misma lógica: no matar en la batalla misma (lo que a los españoles les parecía absurdo), sino tomar prisioneros para posteriores afanes, entre ellos, sin duda, los sacrificios.

Ahora bien, así como el crimen organizado reproduce hoy atroces costumbres prehispánicas, como las decapitaciones, el extraer corazones aún palpitantes y una que otra más “chulada”, no es imposible que se refleje en el futbol mexicano la costumbre (en la guerra) de realizar todo lo más difícil, excepto el acto final (matar); es decir, jugar en ocasiones de forma excelsa durante todo el partido, en todas las líneas, pero fallar al momento en el que ya está todo hecho, el que (en teoría) sería el más sencillo: empujar el maldito balón adentro de la portería; lo vimos el sábado mismo vs. Portugal en el remate, casi imposible de creer, fallido del novel goleador de las Chivas, “La HormigaGonzález.

Y es que ejemplos en nuestra historia futbolística sobran: el balón que falla Zague en el último minuto contra Noruega en USA 94, las fallas vs. de Arellano y Luis Hernández vs. Alemania en Francia 98, y tantas otras, por no mencionar la endémica maldición de las series de penales. El único que no ha tenido miedo de anotar goles ha sido, prácticamente, Hugo Sánchez (al día de hoy). En fin, mi inquietud y suposición, que no llega ni a hipótesis, no deja de llamar la atención por tener un común denominador: el hacer con maestría todo el proceso de mayor dificultad y no poder coronarlo con gol. ¿No era esa una lógica parecida a la de los guerreros (excelsos) mesoamericanos?