Qué difícil debe de ser directivo de cualquiera de los supuestos cuatro grandes. Todos los fines de semana buscando llenar las tribunas cuando en sus casas los muy aficionados ven con una antena de conejo los partidos del supuesto equipo de sus amores. En otras plazas del país sabes que hay partido del equipo local porque hay ese murmullo, esa vibra, esa gente que se pone el jersey y que para la ciudad cuando empieza el juego de su equipo. Si usted vive en la Ciudad de México, ¿ha sentido esa vibra?

Le cuento lo que me ha tocado ver y la comparación contra otras dos ciudades donde el futbol se vive de otra manera.

Es sábado de futbol y en las calles de la Gran Tenochtitlán no se ve a la gente con el jersey de su equipo o no se ve en los restaurantes las pantallas con los resúmenes de los partidos. Es más fácil ver en los bares deportivos (que hay pocos) videos de Fuerza Régida que partidos de futbol. Si sale a la calle y juega el Real Madrid, es mas fácil ver niños con jerseys del equipo español que alguno que tenga el jersey de alguno de los equipos grandes.

Vayamos a las tribunas. Es fácil conseguir boletos para cualquier juego de los pseudograndes. Se complica cuando juegan entre ellos pero tome en cuenta que el aparato de publicidad de los medios nacionales se llena de esos enfrentamientos. En otras ciudades la gente pinta las calles de los colores de su equipo, hay lugares de reunión para ver los partidos y hay rituales para ir a los estadios donde encontrar un boleto para partidos medianamente populares es complejo.

Entiendo a los aficionados de Pumas que no llenan el estadio a las 12 del mediodía, el calor y el sol esta insoportable. Me imagino que a esas horas eran los sacrificios aztecas con el sol candente que solo se soporta echándose unas cervecitas que dejan de vender a la mitad del segundo tiempo causal de tomar con una velocidad aumentada.

Entiendo a los aficionados de Guadalajara que les pusieron el estadio lejísimos y que les cuesta llegar a ver a las Chivas que después de muchos años empiezan a jugar mejor con un técnico no nacido en México y muchos jugadores que tampoco nacieron acá.

Entiendo a los aficionados del Cruz Azul, el equipo más gris de los cuatro. Tiene campeonatos, pero no tiene dónde jugar. El estadio de los de la cementera tiene mas tiempo prometido que los estadios imaginarios de los Tigres, pero al menos los de la U de Nuevo León tienen donde jugar. Pensar en ir a Puebla a ver un juego del Cruz Azul es un asalto al bolsillo y a las ganas de verlos jugar. ¿De donde sacan dinero si nadie va a verlos?

El América juega en el estadio más feo y antifuncional de todo el futbol mexicano. Sería mas cómodo jugar en la calle y poniendo dos piedras como portería que lo que donde juegan ahora. El Ame le ha metido dinero al estadio pero es como meterle dinero al mantenimiento de un coche que fue taxi, pura tiradera de dinero. Además, el manejo del ambiente del estadio con la canción esa de “eres el amor de mi vida”, debe de ahuyentar a más de uno.

Mis recuerdos de caminar de casa de mi abuela al Luis “Pirata” Fuente para ver jugar al Tiburón están llenos de color. El puerto se llena de camisetas del Veracruz y la gente que va al estadio se saluda como si fueran familia. Nunca batalle para los boletos porque mis primos los conseguían y si ibas con jersey del equipo contrario lo único que te llovían eran mentadas de madre. Juegos a las 5 de la tarde con un calor de la fregada esperando que la brisa del mar cercano te refrescara. Eso si es ambiente de futbol.

En Monterrey, también es otra cosa. El día del juego todos están preparados para ir , si es que eres abonado. Todos los lugares con una televisión la tienen con el juego y como anteriormente era de paga, los que lo ven en casa tienen el sistema de cable para poderlo ver con los amigos, compadres y los niños. Solo ves dos camisetas, la de Tigres o la de Rayados. Si llegas a ver otra, seguramente es de alguien que no es de Monterrey. Todo el día vibra y huele a futbol y eso no pasa con los supuestos grandes.

Por eso hay tantos ataques a los equipos del norte, porque muchos de los aficionados de hueso colorado de los grandes antidiluvianos quisieran vivir, al menos por un día, lo que vivimos cada fin de semana los que le vamos a otros equipos.

Dirán que los equipos que viven este tipo de cosas tienen aficiones localistas y puede ser que si. La gran mayoría de los equipos tienen afición localista, el mismo Toluca tricampeón no tiene afición nacional, pero ahí no hay tanta critica porque “son del estado” léase con tono ñero.

Para que un rayo láser cauterice tiene que ser concentrado y no disperso porque si no solo sería como una calefacción que es tibia. Ahora aplique esto a lo que se vive en cada ciudad con un juego de futbol.

¡Ánimo!