Hace algunas semanas, se dio a conocer que la Copa del Mundo 2026 ha sido la que más solicitudes para comprar boletos ha recibido en toda la historia de la competencia con un total 150 millones, todos ellos solicitados vía electrónica, muy diferente a la mecánica de venta del último Mundial que se llevó a cabo en México, esto en el año 1986.

Hace 40 años se celebraba en México la segunda Copa del Mundo de su historia, esto debido a que Colombia no pudo mantenerse como sede debido a problemas en su país y de forma exprés, el Mundial 86 tuvo que ser preparado, incluido todo lo que tuvo que ver con la venta de boletos que se pusieron a disposición de los aficionados.

¿Cómo se vendieron los boletos del Mundial 1986?

A diferencia de la actualidad, los boletos del Mundial 1986 se vendieron en taquillas oficiales, bancos autorizados y oficinas designadas por el comité organizador. Esta modalidad implicaba que los aficionados hicieran largas filas para comprar las entradas en los puntos de venta, incluso, muchos de ellos llegaban desde la madrugada para comprar.

A los aficionados que les vendieron boletos para el Mundial 1986 no se les permitía seleccionar sus asientos, cada entrada tenía predeterminada una numeración básica según la zona para la cual se comprara, ya sea general, preferente y platea.

Es importante mencionar que no todos los boletos se vendieron en una sola fase de distribución. De hecho, primero se ofrecieron entradas para el partido inaugural, luego para la fase de grupos y finalmente, las rondas finales.

¿Cómo compraron boletos para el Mundial 1986 los aficionados extranjeros?

En lo que respecta a los aficionados extranjeros, la forma en la que compraron boletos para el Mundial 1986 fue mediante las embajadas en sus respectivos países, las federaciones de futbol y también agencias de viajes que en esa época ofrecían ofrecían paquetes que incluían tanto hospedajes como boletos para los estadios.

A los aficionados que compraron boletos para el Mundial 1986 desde el extranjero, les hicieron llegar sus tickets vía correo y así, cuando viajaron, ya tenían las entradas en sus manos.